¿Es tan malo ser un lobo solitario? [Artículo]

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Imagen por Ray Hennessy

El miedo a la soledad es uno de los temores existenciales a los que nos enfrentamos como especie humana. Al fin y al cabo, somos animales sociales, y muchas veces necesitamos de la interacción con otros para poder crecer, prosperar y vivir.

Sin embargo, la soledad no siempre es una enemiga. Algunos la buscan de forma activa, integrándola como un elemento más de su propio ser. Son percibidos como distantes, reservados, con poco interés en la interacción con los demás. Pero, a diferencia de las personas con timidez, no evitan el contacto social por miedo, sino por elección personal, porque así lo han decidido. ¿Por qué ocurre esto? ¿Acaso no estamos hablando de un comportamiento contradictorio con nuestra naturaleza? ¿Están siendo estas personas, a efectos prácticos, “anti-sociales”?

Siendo una de ellas, creo que una pregunta más apropiada sería: “¿Es tan malo ser un lobo solitario?”

Muchos están de acuerdo en que es importante dedicar un tiempo cada día al acto de estar con uno mismo, en soledad. Esos momentos de intimidad nos ayudan a recargar nuestra energía para poder seguir siendo igual de activos. Pero hay personas que necesitan una cantidad mayor de reposo, lo cual les lleva a rehuir el contacto durante intervalos más prolongados. Del mismo modo, su necesidad de interactuar con otros es más reducida, y suele bastar un grupo reducido de confianza para lograr satisfacerla.

En nuestra sociedad, los rasgos extravertidos gozan de una mayor visibilidad y una valoración positiva, mientras que los rasgos introvertidos son considerados como poco deseables. Ya desde pequeños se nos enseña que debemos ser ruidosos, el foco de todas las miradas, y trabajar en equipo en todo momento. Lo cual es fantástico, porque nos enseña las bases de la ambición y el poder de la comunidad, dos elementos indispensables sin los cuales no habríamos llegado hasta aquí como especie. Sin embargo, en algún punto del proceso, se nos olvida enseñar que a veces es bueno guardar silencio, que hay que saber ser humilde y reconocer a otros, y que es importante escucharse y conectar con uno mismo.

Como estudiante de un Master de Coaching y Liderazgo, he tenido la oportunidad de estudiar desde diferentes ángulos qué es el liderazgo y cuáles son las cualidades de un líder. Al igual que en muchos otros ámbitos, existe la creencia de que el buen líder es aquel que posee una serie de rasgos propios de la extraversión. Sin embargo, después de analizarlo con detenimiento durante estos dos últimos años, he llegado a una conclusión: el mejor líder no proviene de la extraversión ni de la introversión, sino de la combinación de los rasgos de ambas.

 

Susan Cain, sobre la alianza de extrovertidos e introvertidos (*vídeo en inglés*)

Así pues, la soledad no supone una limitación, sino una ventaja. Conectando con la soledad, las personas pueden ver la otra cara de la moneda, percibir detalles que de otro modo serían invisibles. Permite poner el foco en el interior de uno mismo, ejercitando nuestra capacidad de autorreflexión e introspección. Se podría decir que nunca estamos propiamente solos, sino acompañados por la esencia de nuestro ser, por nuestro “yo”. O, en otras palabras, que buscar la soledad es un acto de amor hacia uno mismo.

Por supuesto, hay veces que la soledad puede ser perjudicial y desadaptativa. Pero no es muy distinto a una extraversión desmedida. Los psicólogos y los coaches existen, precisamente, porque las personas no saben darse un momento de soledad. Al final, la patología no reside en el estar en un lado o en el otro, sino en el desequilibrio al no entender que ambos son valiosos.

¿Es tan malo ser un lobo solitario? En absoluto, ¡a mí me encanta serlo! Porque así soy yo, porque yo lo he decidido, con sus virtudes y sus defectos. ¿Y acaso no reside ahí la belleza de la diversidad? Es porque todos somos diferentes que todos hallamos algo que nos hace especial, y la razón de que todos podamos aprender los unos de los otros y prosperar como sociedad.

¿Y tú, eres un lobo solitario? ¿Conoces a alguien que lo sea? ¿Qué puedes aprender de esa persona? ¿Qué puede aprender ella de ti?

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Un comentario en “¿Es tan malo ser un lobo solitario? [Artículo]

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