Actualización “Proyecto V”

Hola, soñadores! ^ _ ^ Hoy escribo con un pequeño “informe de progreso” con respecto a la novela en la que he estado trabajando.

Como ya dije en su momento, tomé la decisión de centrar la mayor parte de mis esfuerzos creativos en trabajar en mis novelas. El progreso es lento, pues como con todas las cosas, requiere de mucho mimo y esfuerzo. Ya he tomado la decisión de que no voy a publicar vía editorial, si no de forma independiente, a través de Amazon. Esto, por dos razones: la primera, el panorama editorial, donde un autor/a novel lo tiene bastante difícil para abrirse un hueco; y la segunda, la mayor independencia que me da el publicarlo por mi cuenta. Por supuesto, que me decante por la autopublicación no quiere decir que no lo vaya a trabajar; quiero que el acabado final del proyecto sea lo más profesional posible, dentro de las posibilidades que me pueda permitir. No quiero terminar de escribir y subirlo y ya. Quiero tomarme mi tiempo, revisarlo, editarlo, revisarlo otra vez, compartirlo con lectores beta, etc. El proceso de escribir un libro es largo y arduo, y quiero asegurarme de hacer todos los pasos para poder sacar lo mejor de mi obra.

La pregunta aquí sería “vale, eso está muy bien, ¿pero qué es Proyecto V?”. Antes de nada, aclarar que no, la obra no se titula “Proyecto V”, ni tampoco “V”. Eso es tan sólo un nombre en clave, porque me gusta usar nombres en clave para designar cosas. Lo hace más guay. Por desgracia, en cuanto a dar información concreta, siento que todavía no es el momento apropiado. Una parte de mí se muere de ganas de hacerlo, creedme. Esto es algo en lo que llevo trabajando desde hace mucho tiempo, y es una de esas de historias que, de un modo u otro, forman parte intrínseca de mi ser, debido a lo importante que fue para mí en su momento. La empecé a escribir poco antes de iniciar mi transición como persona trans…y en muchos sentidos, se podría decir que fue la que me acompañó al comienzo de ese viaje. Es por eso que siempre ha tenido un hueco importante en mi corazón, y por lo que ahora, de todos los momentos posibles, he decidido sacarla a la luz. Quiero honrar ese viaje, a la persona que soy ahora, y estoy poniendo cada partícula de mi ser en darlo todo y hacer el mejor trabajo posible.

Aun así, puede que haga algún teaser…quizá alguna cosilla especial, no sé. De momento, no puedo revelar nada, pero espero poder hacerlo en los próximos meses (lo mismo para su publicación – yo apunto a finales de año, pero esto depende de muchos factores). Sí diré, sin embargo, que se enmarca dentro de la fantasía urbana. En cuanto a su estado actual, si hiciéramos una comparativa con el software, yo diría que se encuentra en una fase “beta”. Aún le queda mucho trecho por delante. Pero bueno, paso a paso, la tortuga gana la carrera. Entre otras cosas que estoy haciendo, tengo, de hecho, un artículo listo para publicar en el blog. Desde hace un mes. Lo que pasa, tengo todavía pendiente revisarlo, y no he encontrado el momento adecuado para sentarme a hacerlo. Espero que ese momento llegue pronto; es algo que escribí en reflexión, cuando estaba en pleno proceso de edición de guión, y que me parece un tema muy interesante para aquellos escritores noveles o los que se quieren lanzar a la aventura de escribir.

Oh, y hablando del guión, de eso todavía puedo decir nada, todavía. Al menos, no hasta el fallo del jurado, que se dará a conocer este mes de septiembre (ya dentro de poquito…¡a ver si hay suerte!)

Nada más que añadir. Se despide Diana y os deseo que paséis un día/noche fantástico 😀

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Actualización Agosto 2017

Hola, soñadores! Hoy escribo con la intención de hacer un pequeño “informe” sobre todo lo que ha estado pasando durante los últimos días.

En primer lugar, me complace anunciar que, por fin, he conseguido terminar mi proyecto de guión 😀 Ya lo he mandado para concurso, y bueno, ahora es cuestión de esperar y cruzar los dedos! Por supuesto, eso no quiere decir que con la llegada de agosto, ahora vaya a dejar de escribir. Ya lo he intentado, y me es imposible, para bien o para mal xD

El caso es que, ahora que he terminado este guión, he estado reflexionando un poco sobre mis formas de invertir tiempo y mis prioridades. Y cada vez estoy más convencida de que lo que quiero priorizar, por encima de todo, es escribir. Creo que es importante, por mi bien como persona y por mi futuro profesional. ¿Qué quiero esto decidir? Por desgracia, no me veo en la capacidad de seguir actualizando el blog de forma regular. Me encantaría poder hacerlo, pero por desgracia, la cantidad de esfuerzo y tiempo que hay que invertir en ello supera con creces lo que puedo ofrecer, a menudo a coste de mi propia salud (y cordura).

Entonces, ¿qué se puede esperar del futuro? No estoy diciendo que no vaya a seguir publicando relatos y esas cosillas, pero sí que no habrá un ritmo claro. Podría publicar uno y luego otro a los dos días, podría estar seis meses sin subir uno. Ahora quiero centrarme en mis novelas para tratar de sacarlas adelante y llevarlas a buen puerto, y los proyectos menores, aunque sean por definición más pequeños, me restan energía y otros recursos que podría estar empleando en ello. Así funcionan las cosas: hay que tomar decisiones y priorizar, y…siento que esto es lo mejor. El canal de YouTube también se verá afectado, pasando la mayor parte de mi actividad a Twitch.

A partir de ahora, el blog pasará a ejercer más de página web que propiamente como blog. Y por supuesto, seguiré colgando mis trabajos y hablando sobre ellos. Yo soy partidaria de la distribución libre vía Creative Commons, y esto se aplica a todo, incluso a las novelas que estoy escribiendo.

Eso es todo. Agosto es el mes del descanso y de la reflexión, uno de esos momentos donde vale la pena replantearse donde está una en este instante de su vida. Muchísimas gracias a todos, y os deseo que paséis un excelente verano ^ _ ^

Actualización Julio 2017

Hola, soñadores ^ _ ^ Hoy os traigo una pequeña actualización en lo que se refiere a la situación del blog durante las próximas semanas.

El verano ya llega, el calor, las vacaciones…y el Camp NaNoWriMo, eso también. Para quienes no hayan oído hablar del tema, el NaNoWriMo (National Novel Writing Month) es un evento que se hace todos los años, en noviembre, consistente en escribir una novela de 50.000 palabras en lo que dure el mes. Es como una especie de “maratón” de escritura. No es una competición; se hace por el placer de escribir, y por encontrar una excusa para hacerlo, con un objetivo claro y arropado por la comunidad. Por su parte, el Camp NaNoWriMo es un concepto muy similar: defines un proyecto, te juntas con otros escritores, y bueno, cada uno va escribiendo, compartiendo historias, consejos, etc. Es la segunda vez que me apunto a algo así, y debo admitir, estoy muy emocionada por ello 😀

En la edición 2016 de NaNoWriMo, comencé el proyecto “Aqua”, y para este camping virtual, mi intención es continuar mi trabajo con el proyecto “Roll”, del que espero poder revelar detalles muy pronto. Es mi proyecto de guión de teatro, a lo que he estado dedicando las últimas semanas, con el objetivo de presentarlo a concurso. Durante el mes de Julio, he decidido que voy a trabajar en la revisión y edición del proyecto, para pulirlo y acercarlo a lo que será el guión final.

Por desgracia, esto significa que no voy a poder escribir mucho en el blog durante estos días. Habrá alguna cosilla, pero será todo mucho más esporádico, nada que ver con los últimos días. Aparte de trabajar en “Roll”, también he estado ultimando los detalles de una nueva sección del blog y de mi futuro profesional, ahora que he terminado los estudios de máster. Estoy tratando de ser un poco más activa en las redes sociales, y de hecho, tengo pensado hacer un pequeño seguimiento de mi progreso a lo largo del NaNoWriMo, con actualizaciones diarias en mi página de Facebook.

Ya, por último, quería agradecer a todo el mundo que ha leído mi entrada anterior, “Reflejo”. No esperaba una recepción tan cálida, a decir verdad ^ _ ^ Muchísimas gracias, de todo corazón ❤

Os deseo un feliz verano, ¡y no os olvidéis de soñar!

¡Redes sociales!

Hola, soñadores ^ _ ^

Hoy os escribo para anunciar que “La Escritora Onírica” ya tiene su cuenta oficial de Twitter e Instagram. Es algo que llevo tiempo queriendo hacer, aunque hasta ahora no me he atrevido a dar el paso. Uno de los inconvenientes de ser una loba solitaria es que a una le cuesta a veces…bueno, socializar. Pero eh, ¡nunca es tarde para aprender!

Podéis encontrar las páginas aquí y aquí, respectivamente (no os olvidéis tampoco de mi nueva página de Facebook). También tengo presencia en LinkedIn, pero dada la naturaleza de esa red social, no es que le dé demasiado uso en estos momentos (¡el aprendizaje lleva su tiempo!).

Con todos estos esfuerzos, y sobre todo, gracias al apoyo de los lectores, la web sigue creciendo poco a poco. ¡Muchas gracias por todo, y nos seguimos leyendo! 🙂

Reflejo [Prosa poética]

Reflejo [Prosa poética]

Una ventana al alma, una mirada de desolación.  Cuando las sombras de tu corazón se hacen fuertes, amenazan con consumirte. Y entonces, debes de tomar una decisión: ¿me enfrento a ellas, o me rindo a un inevitable final?

Las heridas del cuerpo pueden cicatrizar, pero las del corazón siempre quedan abiertas. Porque así sabemos que nos duelen, porque así sabemos que no las hemos olvidado. El dolor forma parte de nosotros, lo escuchamos, aprendemos de él. Nos recuerda por qué algo es importante, nos recuerda quienes somos. Nos mueve, nos insta a luchar. La pesada carga que todos acarreamos, por los siglos de los siglos, hasta el día que no haga falta movernos más.

La elección nunca fue fácil. ¿Adónde nos lleva, la búsqueda de uno mismo? ¿Quién o qué es, exactamente, el “ser”? ¿Pensamientos esporádicos? ¿Sentimientos arraigados? Así nos pasamos toda la vida, eligiendo, tomando el camino que, creemos, nos lleva hacia nosotros. Ese yo invisible, que guía nuestros pasos. Esa esencia intangible, que nos recoge en sus brazos. Pero, ¿qué es lo correcto y qué es lo que no? ¿Cómo sé que esta elección sale verdaderamente de mí?

Cada elección también tiene un precio. Unas veces es más grande, otras veces más pequeño. Pero siempre está ahí, acechando, esperando, ansioso por apoderarse de nuestra voluntad. El dolor que fingimos ignorar, como un latido silencioso, arañando las paredes de nuestro espíritu. Elegir es perder algo; algo valioso, al fin y al cabo, porque de lo contrario, no nos dolería. Lo hemos pagado, y sabemos lo que ello implica. Pero por cada puerta que se cierra, una se abre.

Pagamos el precio, y soportamos el dolor, porque sabemos que algo nos espera al otro lado. Algo que no surge del deseo, ni de la codicia, sino de algo más profundo. Algo que se remueve en nuestro interior, que nos insta a llorar, a chillar, a reír. Una caja de Pandora donde la esperanza brilla con fulgor: así es la verdadera naturaleza de la emoción.

A veces, cuando tengamos que tomar una elección, abriremos esa caja. Y lo que encontremos dentro, nos aterrorizará como demonios sin forma ni rostro. Pero cuando miremos más allá, sabremos encontrar lo que buscamos. Y aunque pasen cien años de tormento, seguiremos adelante. Porque así, cuando volvamos a mirarnos al espejo, entonces podremos decir: “sí, aquello valió la pena”.

No te salgas de la carretera [Relato]

No te salgas de la carretera [Relato]

Roger giró el dial de la radio con suavidad. Aquel trasto desgastado y estropeado por el polvo, sostenido en su hueco del coche con un poco de ingenio y chicle mascado, emitió un sonido ininteligible. El conductor refunfuñó algo por lo bajo, sin desistir en su empeño. Mientras tanto, no pudo evitar captar algo de reojo:

—Te he dicho que bajes los pies del salpicadero.

Su joven acompañante se quejó, obedeciendo a regañadientes. Roger espetó una exclamación de sorpresa al ver que por fin llegaba alguna señal.

—Menos mal —dijo para sí—. Ahora al menos el viaje será más ameno.

Estelas de humo y polvo se levantaban al paso de los neumáticos. El motor llevaba largo rato haciendo un extraño ruido, pero Roger hizo caso omiso de las advertencias. El tiempo apremiaba, y aún debían quedar varios kilómetros hasta la próxima área de servicio…siempre y cuando los saqueadores no la hubieran arrasado, claro estaba. No tenía sentido preocuparse, así que se recostó cómodo en su asiento, dejando que su alma cansada fuera transportada a un lugar feliz por la música de Los Beatles.

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Podría ser peor [Relato]

Podría ser peor [Relato]

Soltó un pequeño carraspeo; no demasiado flojo, no fuera a transmitir inseguridad, pero tampoco demasiado alto, como si hubiera pretendido llamar la atención. Los ojos de su interlocutor se posaron en él durante un breve segundo y, acto seguido, retomaron la desinteresada lectura de aquellos documentos que sostenía entre sus manos, tan cerca de la nariz que podría haber percibido el olor del papel.

Incómodo por el silencio, comenzó a juguetear golpeando los brazos de su silla, de acuerdo al compás de una melodía que había escuchado aquella mañana en la radio. Una de aquellas canciones cuyo nombre nadie puede realmente recordar, pero que todos conocen por su estribillo pegadizo. Mientras tanto, dejaba que su vista de distrajera inspeccionando los detalles de aquel despacho viejo, oscuro y con olor a rancio. Las cuatro paredes estaban cubiertas, repletas desde el suelo hasta el techo, por relojes. Relojes de todos los tipos, tamaños y colores. Todos ellos moviéndose al mismo son, todos ellos marcando la misma hora, el mismo minuto y el mismo segundo. ¿Cómo lo habrían hecho?, se preguntó. Para sincronizar con tal precisión aquel montón de relojes, que debía superar por lo menos el centenar, debían haber sido necesarios (irónicamente) una exorbitante cantidad de tiempo y esfuerzo. Como si tal despliegue de pulcritud no fuera suficiente, la guinda del pastel la ponía un último reloj analógico sobre la mesa de aquel hombre. La aguja grande señalaba el número 3, y la pequeña, el 10. Las cuatro menos diez de la tarde. En un gesto disimulado, decidió comprobar la hora en su propio reloj, en el teléfono: las 15:45. O todos los relojes de aquella habitación habían sido mal programados, o él llevaba su reloj atrasado por cinco minutos, por alguna razón.

—Así que… —las palabras de voz áspera del entrevistador le sacaron de sus pensamientos dispersos—. ¿Su nombre es Juan, correcto?

—Así es —respondió, esperando que todo aquel tiempo de lectura no hubiese sido única y exclusivamente para su nombre.

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